jueves, 1 de enero de 2015

ESTANDO PRESENTE EN MI VI LO DE FUERA.

Desde dentro vi lo de fuera, sin alterar el equilibrio, sin interrumpir.
Estaba meditando en el campo, preguntando sobre la prosperidad, ¿cómo alcanzarla? y me contestaban, "sigue el camino del Sol", dirígite hacia el Sol (aún tengo que averiguar que significa esto). Se libre, libérate, exprésate....

Pues bien, S¡sumida en la meditación, escuché sonidos de animales, algo alterada, abrí los ojos continué quieta, en  silencio, tal y como estaba pero esta vez con los ojos abiertos, mirando desde dentro lo de fuera.  Giré la cabeza y vi dos perros, que pasaban al lado mío, muy, muy cerca, aunque ellos no fueron conscientes de mi presencia en ningún momento. 

Yo les pude ver nítidamente, claramente, primero uno y luego al otro, los observé desde el interior, viendo el exterior sin intervenir, fue por eso que ellos no notaron mi presencia, no supieron que estaba allí (quizás no estaba).

Fue una experiencia curiosa, que interpreto como que sólo estando en uno mismo, ves lo que hay fuera con claridad, porque no estás incluido en el proceso y así la perspectiva cambia, los elementos actúan, siendo tu un observador. Estás incluido pero no perturbas, todo está encajado en su sitio, tú eres un simple punto que observa y aprende. 

Autor: Diana Nieto

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